En el sagrado momento del Equinoccio, el día y la noche se equilibran, recordándonos la armonía perfecta del universo.
Es un portal energético donde el alma se alinea con los ciclos de la Tierra y despierta a nuevas posibilidades.
En invierno, honramos la introspección, el silencio y la siembra de nuestras intenciones más profundas.
En verano, celebramos la expansión, la luz y la manifestación de aquello que hemos cultivado en nuestro interior.
Te invitamos a vivir este encuentro espiritual para reconectar con tu esencia y tu propósito.
A través de rituales, meditaciones y energía consciente, activaremos tu luz interior.Unite a esta experiencia única donde el cielo y la Tierra se encuentran en vos.
Bendiciones aladas!!!
Con mucho amor Carolina Campos y Ariadna Tapia.